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¿No estáis en busca de la bolsa perfecta siempre? Yo sí, reconozco que es de esas piezas del equipo que cuando das con la que crees perfecta, redondea la sensación de tenerlo todo bajo control. He tenido varias mochilas que cuando las compré me parecían la respuesta a mis plegarias. Sin embargo, los fabricantes, gente muy avispada, están siempre presentando el modelo perfecto. Lo malo de bolsas y mochilas es que suelen estar hechas de nylon balístico, lo cual sumado a que el uso habitual de los aficionados es limitado, redondea que no se rompan nunca. En otras palabras, termina uno comprándolas y almacenando las antiguas, porque no están “para tirarlas”.

Ahora mismo estoy rebuscando en el mercado para encontrar la que colme mis aspiraciones. A saber: que permita llevar un portátil de 13″ y el equipo que me gusta llevar a una escapada de máximo una semana y que, además, puedas acceder a la cámara y al equipo sin tener que hacer demasiados contorsionismos. Con la llegada de las aerolíneas “low cost”, introducir a bordo más de un bulto es en la mayor parte de ocasiones imposible. Todo ello hace que si quieres volar con el equipo en cabina, una de estas mochilas sea la solución para poder transportar “contigo” el equipo que nunca se debe facturar.

Gracias a Casanova Foto que me ha facilitado los dos modelos para probarlos en Enfocando, he tenido acceso a dos mochilas con el mismo objetivo, pero con ejecución distinta: Benro B 400 y Lowepro Fastpack 250. Ambos modelos tratan de dar respuesta al punto de partida: transportar en un sólo lugar una gran parte de equipo, desde lo fotográfico a lo informático.

Lowepro es un fabricante bien conocido, con una variedad muy grande de modelos y estilos de bolsas. Yo he tenido varias bolsas de costado y siempre me han parecido de gran calidad y resultado. La familia Fastpack con 3 modelos lleva tiempo en el mercado. Y se pueden encontrar una gran variedad de pruebas al respecto. Benroes un fabricante chino conocido entre los aficionados por sus trípodes, clones de los Gitzo a un precio competitivo. Sin embargo en internet es difícil encontrar información sobre sus bolsas y mochilas. Y en España no sé si hay otro distribuidor aparte de Casanova Foto.

¿Cómo son estas mochilas? ¿Qué cabe dentro? ¿Son cómodas?

Como suele ocurrir en una prueba de este tipo, hay preguntas que se responden con hechos, qué cabe en una mochila, y otras cuya respuesta es subjetiva, lo cómodas que sean. Vamos con la parte exterior para empezar a dar forma a la prueba. En términos generales como se puede ver en estas fotos, el tamaño visual de ambas es similar, más cuadrada la Benro, más “tradicional” la Lowepro. Un primer vistazo a ambas denota calidad por todas partes: nylon, cremalleras, cierres. El empate es claro desde este punto de vista.

Apoyo para la espalda. La B 400 soluciona el tema de una manera diferente a la que plantea la Fastpack 250. Lo primero que llama la atención es que Benro ha creado un pasillo entre las diferentes piezas que componen el almohadillado, para que el inevitable calor que se produce pueda disiparse. Sin embargo Lowepro recurre a un acolchado uniforme, que sobre el papel hará que se acumule más calor. No he tenido la oportunidad de comprobar cuanto de eficaz es el sistema de Benro, pero parece mejor pensado en principio.

Tirantes. Otro de los aspectos que salta a la vista es lo cuidado de los tirantes de la mochila. En el caso de Benro, la calidad y tacto a primera vista es muy buena, mientras que en el caso de Lowepro no llama la atención. También está bien resuelto en el caso de Benro el asa para coger y transportar la mochila cuando no la llevamos a la espalda, de una factura impecable y muy cómoda. En el caso de Lowepro es una simple tira de nylon incómoda de usar si necesitamos transportarla un largo espacio de tiempo de la mano.

La forma en que se ha resuelto el tema del cinturón también es diferente. Benro permite esconder el cinturón para cuando no queremos llevarlo abrochado, mientras que Lowepro no ha previsto escamotear el mismo. En el caso de Lowepro, el cinturón está en medio cada vez que te la pones y quitas, amén de que termina arrastrando por el suelo.

Soporte para el trípode. Echando un vistazo al resto del exterior la otra gran cuestión que llama la atención es cuando miramos a su lateral y descubrimos que está preparada para llevar un trípode con una fórmula muy simple: un par de arneses ajustables y una bolsa que recoge el trípode en su parte de abajo y que están escondida cuando no la necesitamos. Lowepro en este caso no tiene destinado espacio para el trípode, así que hay que buscar algún tipo de solución si queremos llevar uno.



Funda para la lluvia.
 EN el caso de Benro, también incorpora una funda AW (All Weather) que de origen viene en el bolsillo justo encima del soporte para el trípode. Encaja a la perfección y siempre es conveniente tenerla en caso de chaparrón imprevisto. Lowepro no la incorpora en estos modelos, lo cual es llamativo porque en otra gran mayoría si lo hace.

Exteriormente podrán gustar más o menos estas mochilas, pero la realidad es que a igualdad de tamaño y “volumen visual” Benro resuelve para mi gusto aspectos que Lowepro no es que no resuelva, es que ni tan siquiera plantea: un lugar para llevar el trípode o una funda de protección contra la lluvia, por ejemplo. En el tema del soporte para la espalda, así como en la ejecución de los tirantes y solución del cinturón, al diseño de Lowepro le pesan los años.

Continuamos con la segunda parte del “Duelo de mochilas: Benro B 400 contra Lowepro Fastpack 250″ esta vez centrado en el interior y la capacidad de almacenaje de estos modelos.

Espacio superior. Lo primero que salta a la vista es el diferente planteamiento que ambos fabricantes han realizado. Benro ha optado por una configuración 33/66 y Lowepro por una 50/50 de tal modo que el espacio que la Benro proporciona es amplio, pero menor que el de la Lowepro. Y eso condiciona que podemos guardar en él.

Para hacernos una idea de capacidad, dos objetivos zoom de tamaño respetable, junto al cargador de la D3s, sin problema en ambos casos:

Si lo que queremos llevar es un iPad en ese bolsillo, en la Benro no podremos guardarlo y en la Lowepro sí:

Espacio para el portátil. Un absoluto empate técnico en este caso, ambas mochilas ofrecen el mismo acceso lateral y la capacidad para un equipo de 15″ sin problemas. Y a primera vista una protección muy alta para el portátil. En mi caso suelo viajar con un netbook y un iPad, con lo que uno a continuación del otro, pueden viajar sin problemas. Lo del acceso lateral es sinceramente lo que menos me gusta en ambos casos. En mi caso prefiero que sea desde arriba:

Espacio inferior. Este es el espacio clave para cualquier aficionado a la fotografía y en él las tornas se vuelven a favor de Benro. A simple vista es evidente que Benro dispone de más espacio que Lowepro. No en vano, el mayor espacio en la parte superior que veíamos arriba le pasa factura a la hora de acoger equipo en la parte destinada a este fin.

Colocando el equipo. En la Benro he sido capaz de colocar “sin despeinarme”: Nikon D3s, 24-124 f4, 14-24 f2,8, 50 1.4 AFS, Micro 100 f 2,8, 20 f2,8 AFD y una Olympus PEN epl2 con un Panasonic 20mm y el visor montado.

Sin embargo en la Fastpack el 100 Micro y la PEN no entrarían en la misma configuración. En el caso de la Olympus lo haría desmontando objetivo y visor, y “apretando” bastante el conjunto en los bolsillos situados a la izquierda de la cámara:

Pero la constatación de que no podremos colocar la misma cantidad de equipo viene cuando tratamos de “cerrar” la bolsa, con la Nikon D3s dentro. En la Benro no hay ningún problema para cerrar la puerta lateral:

Mientras que en la Lowepro, no seremos capaces con la configuración de equipo que mostraba arriba:

Sin embargo si en vez de una Nikon D3s colocamos dentro una cámara más pequeña, tipo Nikon D3100, no tendremos ningún problema con la tapa y su cierre en ninguna de ellas:

Y a pesar de lo que muestran las fotos, no es justo decir que la Fastpack sea un modelo poco capaz: Lowepro tiene un modelo de mayor tamaño, la Fastpack 350, que permitiría transportar el mismo equipo. Sin embargo es una bolsa más grande, 49 cm de altura según el fabricante, frente a los 43 cm de la 250 que a su vez es más alta que la Benro. Un par de fotos sacadas de la web del fabricante, comparativa de ambos tamaños con equipo dentro. A la izquierda la 250 y a la derecha la 350:

Tiempo de recapitular mis sensaciones después de haber cargado y probado ambas mochilas:

– Tamaño exterior. Ambas son similares en cuanto a dimensiones y volumen visual. En todo caso la Benro es una mochila más cuadrada en cuanto a forma. Y ambas denotan ser una mochila de fotografía, con lo cual no pasarán desapercibidas.
– Calidad de terminaciones. Desde mi punto de vista, ambas son mochilas muy bien terminadas, con buena calidad de materiales (cremalleras, ajustes, etc) y, en el caso de la Lowepro, con mucho tiempo en el mercado para hacernos una idea de su resultado.
– Comodidad en el uso. En este apartado sólo puedo dar una opinión personal que no tiene porque valer para todos. Mi sensación ha sido de mayor comodidad con la Benro al usarla. No es la Lowepro una mochila en absoluto incómoda, sin embargo los tirantes más mullidos, el cinturón adicional para abrochar a la altura del pecho, el planteamiento del pasillo en el mullido posterior para que se pueda ventilar mejor y el hecho de que el cinturón sea escamoteable, me han parecido detalles que en mi caso inclinan la balanza.
– Capacidad interior. A pesar del tamaño exterior muy similar, en este caso es Benro el que gana la partida de manera objetiva. Si la necesidad es meter un equipo como el que aparece en las fotos, la Fastpack 250 se quedará corto. Otro detalle que me parece interesante destacar, es que el acceso a los compartimentos gana enteros con la Benro: el hecho de tener cremalleras y tapas independientes para acceder a todo el equipo o sólo al lateral, es más seguro y práctico. En unas prisas no correremos el riesgo de que la cámara se pueda escurrir al tener que abrir para coger el objetivo que estaba en el extremo opuesto a la trampilla lateral.
– Espacio para el ordenador. En realidad las dos lo hacen igual de bien aquí, pero para mí el acceso lateral dista de ser el mejor. Es un preferencia muy personal
– Trípode. El sistema de Benro en comparación no es que sea mejor, es que es el único: la Lowepro no permite acomodar un trípode según sale de fábrica.
– Funda AW (lluvia). Una vez más la Benro es la única en este caso que la trae en el precio.

Nos acercamos al final y no quiero dejar en el tintero otra alternativa en el mercado. En realidad la más parecida a Benro es el modelo 3n1 33 de Kata, al punto que a mí no me cabe duda de que la Benro B 400 trata de “clonar” a ese modelo. No he tenido la oportunidad de verlo en vivo, pero sus especificaciones y diseño son muy similares.

En mi caso nunca me es fácil elegir una de estas mochilas sin verlas y tocarlas. O en su defecto, haber leído alguna prueba lo más exhaustiva posible sobre ellas. Espero que en la medida de lo posible te haya podido “acercar” estos dos modelos mediante mis sensaciones y fotos.

Y hacerte pasar un buen rato 😉